Nuestro ecosistema digital utiliza, cuando aporta valor real al cliente, herramientas de automatización, analítica avanzada e inteligencia artificial, siempre bajo los siguientes principios:
Supervisión humana
Toda herramienta de IA o automatización opera bajo supervisión humana. Las decisiones críticas siempre pasan por revisión profesional.
Seguridad y resiliencia
Aplicamos medidas de seguridad por diseño para proteger la integridad, disponibilidad y confidencialidad de los datos y servicios.
Privacidad y minimización de datos
Solo procesamos los datos estrictamente necesarios para la finalidad perseguida, aplicando principios de privacidad desde el diseño.
Cumplimiento normativo
Todas nuestras prácticas se ajustan a la legislación aplicable, incluyendo RGPD, LOPDGDD y la normativa europea sobre IA.
Trazabilidad
Mantenemos registros y auditorías de las operaciones automatizadas para garantizar la transparencia y la rendición de cuentas.
Uso ético y responsable
La IA es una herramienta al servicio de las personas. No la utilizamos para reducir garantías ni relajar controles.
Protección del interés del cliente y del entorno
Nuestro objetivo es aportar valor real al cliente, protegiendo sus intereses y los del entorno en general.
Nuestro compromiso
Nuestro objetivo no es automatizar por automatizar, sino utilizar la tecnología de forma segura, útil y proporcionada para ayudar a nuestros clientes a tomar mejores decisiones en materia de ESG, energía, medioambiente, resiliencia climática y gestión de riesgos.
En Smart REM entendemos la IA como una herramienta de apoyo al servicio de las personas, nunca como una excusa para reducir garantías, relajar controles o superar las barreras de seguridad establecidas por la legislación, por nuestras políticas internas o por nuestra propia ética profesional.
Predicamos con el ejemplo: aplicamos en nuestro propio ecosistema digital los mismos principios de gobernanza, prudencia y responsabilidad que recomendamos a nuestros clientes.